domingo, 25 de mayo de 2008

Leroy trabajó sobre Scott y Zelda, “una pareja legendaria con mucho glamour y encanto”.
Imagen: Arnaldo Pampillón
CINE & ESTRENOS
2008-05-22
La desconocida, nuevo film de Giuseppe Tornatore
De “Cinema Paradiso” al “giallo” retorcido
2008-05-22
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, de Steven Spielberg
Recuperar el encanto de la aventura


Mis Recortes: 0 [0%]
CULTURA Y ESPECTACULOS
indice
CINE> Entrevista al director Wong Kar Wai, por su nueva película, El sabor de la noche“Los actores son como instrumentos musicales” Wong Kar Wai: Su obra fue una palanca que consolidó al cine asiático en el... Por David Williams
CINE > ENTRE LES MURS, DE LAURENT CANTET, OBTUVO AYER LA PALMA DE OROMosaico multiétnico en tierra de SarkozyPor Luciano Monteagudo
CINE > RETROSPECTIVA DE LA MOSTRA DE LLEIDAPelículas que vuelvenPor Oscar Ranzani
LITERATURA > ENTREVISTA AL NARRADOR FRANCES GILLES LEROYLa escritora en las sombrasPor Silvina Friera
HOMENAJE A LA REVISTA FIERRO EN EL TERCER ENCUENTRO DE COMIC Y ANIMACIONNuevas fronteras para un clásicoPor Facundo García
VISTO & OIDOVISTO & OIDO
Ultimas noticias
Edicion impresa
Suplementos
Videos
Busqueda
Publicidad
Institucional
Correo
RSS
© 2000-2008 www.pagina12.com.ar República Argentina Todos los Derechos Reservados




que haces ?
tuve que ir a cantar pero por el trabajo me perdí el viaje
ahora buenos aires volvió al otoño y los cambios son bruscos estuve con dolor de oido y me quedé sin espectaculo .

pero en junio empezamos con la opera " elisir damore " de donizetti en el roma de avellaneda
estaremos un mes espero .

y bueh espero estar .

que mas te extraño
hubo dias muy calientes tipo verano

de 31 grados
la verdad re bueno
pero ahoa volvio a la normalidad

estoy trabajando en los espectaculos teatrales :

laburo de docente no sale y estoy haciendo otras cosas ...

contame vos un poco de tus cosas

no salgo mucho ensayos , estudio practicas etc .

bs as como siempre polo cultural de america con muchos espectaculos no para .
mi sobrino tiene 1 año y medio


che quiero pedirte

si podes mandarme un poster del seleccionado femenino de hockey que jugó la final con la ragentina ayer domingo
te lo agradecería un monton .........!!!!!!!


asi aca todo tranqui
www.basta-de-demoler.blogspot.com

te acordás de mis quejas contra los arquitectos y la politica de destruccion del patrimonio
bueno he conseguido hemos conseguido con este grupo empezar a poner manos a la obra contra la corrupcion y defender nuestro patrimonio arquitectonico.

espero estes bien te mando los besos posibles

A.


descubre las mejores la sensibiklidad el orgayo la planicie la p`lanti estas seguro que deseas eliminare stas concesionesw ? ACTUALMENTE NO TIENES MENSAJES !!!



De “Cinema Paradiso” al “giallo” retorcido
LITERATURA › ENTREVISTA AL NARRADOR FRANCES GILLES LEROY
La escritora en las sombras
El autor de Alabama Song, premio Goncourt 2007, se presentó en la Alianza Francesa, en el marco de un proyecto compartido con Alfredo Arias. En su novela, adopta la voz de Zelda Sayre, esposa de Francis Scott Fitzgerald caída en desgracia.






[cerrar]
Comparta esta nota con un amigo
E-Mail de su amigo
Su nombre
Su E-Mail
Comentario

Por Silvina Friera
La “mujer ideal”, como la llamaban los cronistas de sociedad de principios del siglo pasado, el prototipo de muñeca soñada por su esposo, Francis Scott Fitzgerald, murió quemada en un hospital psiquiátrico en 1948, donde estuvo internada los últimos diez años de su vida. En Alabama Song, novela premiada el año pasado con el Goncourt, el escritor francés Gilles Leroy, que elige la primera persona para narrar, adopta la voz de Zelda Sayre, “escritora en sombras”, opacada y aplastada por la obra del autor de El gran Gatsby. “Mi maravilloso marido se muere: se venga y triunfa”, dice Zelda, en la novela, apelando, quizás a las últimas gotas de ironía que puede destilar por el hecho de sobrevivir ocho años más, vaya paradoja, ahora a la sombra del cadáver de Fitzgerald. “Un remate a lo grande”, grita, desgarrada por el dolor, pero sin perder esos chispazos de lucidez que ni el deterioro mental pudo horadar. “Cuando tenía veinte años quise interiorizarme en la literatura extranjera, sobre todo en la norteamericana, y me encontré con Scott y Zelda, una pareja legendaria con mucho glamour y encanto. Para mí, que ya sabía que quería ser escritor, Fitzgerald era un icono. Pero con el tiempo me di cuenta de que me interesaba más Zelda porque su vida es una novela”, plantea Leroy en la entrevista con Página/12.
A los 48 años y con una docena exacta de libros publicados desde su primera novela Habibi (1987), este escritor de hablar pausado y con un timbre de voz próximo al susurro estuvo en la Argentina, invitado por la Alianza Francesa, presentando Alabama Song junto con el actor, director y régisseur Alfredo Arias, quien realizó dos lecturas escenificadas de la novela en Villa Ocampo. Leroy sintetiza el destino trágico de Zelda: “Nació en la aristocracia de Alabama, sus padres le dieron una libertad absoluta, tuvo una vida dorada, que continuó, incluso, cuando conoció a Scott; hasta su casamiento fue como un cuento de hadas. Pero en el momento preciso en que llegaron al cenit, rápidamente comenzó la caída y el descenso al infierno. Zelda, con diagnóstico de esquizofrenia, termina quemada en un hospicio. Es por eso que decidí contar su historia; no era tanto el deseo de rehabilitarla sino de darle la palabra para que hablara porque Scott, como escritor, ya había hablado”.
Las cartas de la pareja le permitieron a Leroy captar el tono y el estilo de Zelda. “Era una voz muy particular que se expresaba de una manera muy cruda, no siempre, pero cuando tenía sentimientos violentos, no los disfrazaba. En 1920, una joven de su condición social no hablaba de esa manera, y eso me confirmó mi idea de que ella era totalmente distinta a las chicas de su edad”, señala Leroy, que viajó a Alabama, “la ciudad de Zelda”, para escribir la novela. “Estuve en una de las casas donde habían vivido Scott y Zelda y tuve la impresión de que estaban los fantasmas de ellos por las habitaciones. Esas ‘presencias’ me inspiraron para escribir el final.”
–¿Es cierto, como dice Zelda en Alabama Song, que Scott le prohibía que escribiera?
–Sí, Zelda escribía a escondidas. Cuando terminó su única novela, mientras estaba internada, le mandó el manuscrito al editor de Scott que ella conocía. El editor enseguida le respondió que le había gustado mucho la novela y que la iba publicar. Pero cuando Scott descubrió lo que había pasado a espaldas suyas, se puso furioso contra el editor, y mucho más contra el psiquiatra del hospital.
–¿Cómo explica esa reacción? ¿A qué le temía?
–Creo que quería seguir siendo el único escritor de la familia. Es un extraño caso de celos, pero realmente lo puedo entender (risas). Los artistas y los escritores son muy celosos de su status y yo quería poner en escena a una pareja de escritores, donde uno vive aplastado por el otro. El no quería que Zelda escribiera, pero Zelda temía lograr su realización. Ella era un misterio antes de que empezara a darle la palabra, pero con la novela terminada parece más misteriosa que al principio.
–En la novela, Zelda cuenta que su marido le robaba ideas. ¿Cómo interpreta la apropiación que hizo Fitzgerald de los diarios íntimos y de las cartas de su mujer?
–Scott usaba esos diarios y cartas con mucha inocencia y candor. En The Beautiful and Damned (Hermosos y malditos) toma tres pasajes literales del diario íntimo de Zelda para hacer hablar a su heroína. El se sentía propietario de ese material que formaba parte de su vida. Cuando Zelda publicó su novela, Save me the Waltz, él estimó que ella le robó material de una novela que Fitzgerald publicaría dos años más tarde, Suave es la noche, lo que es el colmo. La reescritura es algo muy interesante. Un autor antes es un lector; o sea que en definitiva siempre estamos reescribiendo, pero creamos algo nuevo. Zelda consideraba que era plagiada; lo complicado es que Scott tomaba diarios y cartas que no estaban publicados para hacer literatura.
Zelda, al revisar críticamente la novela de Fitzgerald, The Beautiful and Damned, afirmaba: “Me parece que en una página reconocí una porción de un viejo diario mío, que desapareció misteriosamente poco después de mi matrimonio, y también fragmentos de cartas que, aunque bien editadas, me sonaban vagamente familiares. De hecho, Mr. Fitzgerald (...) parece creer que el plagio comienza en casa”. Leroy cuenta que cuando decidió escribir la novela en primera persona pensó que quizás estaba un poco loco “porque me iba a meter en la piel de una mujer de otro continente, de otra época y de otro medio social, porque vengo de una familia muy modesta, y es raro ponerse en la piel de una aristócrata”. El escritor confiesa que lo más duro fue sumergirse dentro de la locura de Zelda: “Fue muy perturbador”.
–¿Por qué le hace decir a Zelda: “Nuestra locura nos unía. Es la lucidez lo que separa”?
–Creo que fue una pareja, como muchas otras, atraída por sus lados luminosos, pero también fueron dos grandes fisuras que se encontraron. A veces las personas son imantadas por sus zonas oscuras, que también hablan de ellos. Sus dos locuras y sus dos sufrimientos se unieron.
–¿Los momentos más creativos de Scott como escritor están vinculados con el material que le aportaba Zelda?
–Sí, el repetía una frase muy extraña: “Yo me casé con la heroína de mis novelas”. Esto es paradójico porque cuando la conoció a Zelda todavía no había escrito nada. Es una fórmula poco generosa de plantear que él creó a su musa inspiradora (risas).
//

Permalink:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-10175-2008-05-26.html

No hay comentarios: